La Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos –EATA- nació en 1983, por iniciativa de un grupo de productores, empresarios y profesionales, que constituyeron una entidad sin fines de lucro con el objetivo primordial era lograr una educación de calidad, que vinculara a la escuela con el mundo del trabajo y la producción, fomentando el arraigo rural en la región y brindando una formación científica, humanística y agrotécnica.
En más de veinte años de trayectoria, la escuela fue creciendo y reestructurándose, proponiendo nuevos criterios en función de los cambios del contexto social, cultural y económico en el que se desenvuelve, por lo que hoy su oferta educativa abarca todos los ciclos y niveles, desde el jardín maternal hasta la universidad.
Ha recibido importantes premios y reconocimientos de distintos organismos, fundaciones, etc. Obtuvo la Certificación ISO 9001:2000 por la Gestión de Calidad Educativa de parte de Det Norske Veritas. Fundación Antorchas, IDEA, Fundación Interamericana-Banco Mundial, Fundación Compromiso, Ashoka y otras organizaciones similares han destacado y/o financiado distintos proyectos que la EATA impulsa. Objetivos institucionales
■ Formar integralmente personas libres, responsables, competentes y útiles.
■ Incentivar un nivel de aspiraciones en continuo ascenso, procurando alcanzar la excelencia a la que legítimamente aspira la EATA.
■ Abrir la escuela a la comunidad difundiendo las actividades y principios sustentadores de la institución y facilitar la participación e integración de todos los sectores sociales de la región.
■ Organizar las secciones didáctico productivas teniendo en cuenta el principio orientador de que la escuela es primero una unidad educativa y después, una unidad productiva.
■ Mantener un clima de libertad, responsabilidad, respeto, convivencia y contracción al trabajo sobre la base de pautas disciplinarias claras que faciliten el proceso de enseñanza aprendizaje.
■ Promover la participación responsable de los alumnos en la vida escolar
■ Difundir principios y técnicas de trabajo conservacionistas, fomentando la explotación racional de los recursos naturales.
■ Inculcar hábitos de vida sana, estimulando la práctica de actividades tendientes al equilibrio psicofísico de la persona. |